Cultivo de Indigófera tinctoria

Como sabéis me regalaron muchísimas semillas de esta planta que nos da el pigmento azul más bonito del mundo.

Antes de nada vamos a conocer un poco cómo es este arbusto:

Este es el aspecto que tiene. Se trata de un arbusto de entre 1 y 2 metros de altura, perteneciente a la familia de las leguminosas y es la fuente original de tinte azul índigo.

Está naturalizada en Asia tropical y templada, y partes de Africa. Su hábitat primigenio no se conoce.

Puede ser anual, bianual o perenne dependiendo del clima donde crezca. Tiene hojas verde claras pinnadas; y flores violetas.

¿Cómo haremos germinar las semillas?

Pues según el distribuidor de las semillas, lo ideal es que las dejemos a remojo en agua caliente durante 48 horas, tras lo cual debemos proceder a su siembra en un ambiente de entre 20 y 25 grados.

Debemos tener cuidado con la tierra, no debe estar encharcada y debemos tener un buen drenaje para que no se nos pudran las raíces. Además no hace falta que sembremos a mucha profundidad, con un centímetro es suficiente. A más de dos centímetros la plantita no alcanza a llegar a la superficie.

Las semillas deberán germinar en unos 6 u 8 días desde la siembra.

Esta es la primera semilla que ha germinado siguiendo las instrucciones que os he compartido.

A partir de aquí a ver cómo nos va… como cada uno tenemos unas condiciones dependiendo de los lugares donde estamos … habrá quien tenga más suerte para que todo llegue a buen puerto.

Iremos viendo!!!! Suerte con las vuestras!!!

Tinte de alubias negras

Uno de los colores que más me gustan (aparte del rosa que nos da el aguacate) es el color azul.

Hasta ahora solo había conseguido un color azul consistente con índigo…pero el proceso del índigo es bastante complicado y yo buscaba algún elemento vegetal que me diera un azul bonito sin tanta parafernalia… ¡y lo he encontrado!

Menuda sorpresita que me tenían preparadas las alubias…

No sé vosotras, pero yo todas las legumbres y semillas que me como suelo dejarlas a remojo la noche anterior. Ese es el secreto de este tinte.

Antes de nada, os voy a enseñar los tres colores que he obtenido:

¿Cómo he obtenido el tinte?

Lo primero preparamos nuestra tela, la lavamos bien y la mordentamos para que el color nos dure lo máximo posible.

Tenemos que poner nuestras alubias en agua a remojar toda una noche. Yo puse dos partes de agua por cada parte de alubias.

A la mañana siguiente verás que el agua se ha puesto ya de color muy oscuro. Ahora solo hay que colar el líquido y apartar las alubias, que por supuesto te puedes comer ;o)

Este es un tinte que se hace en frio, no hay que cocer nada, solo pon en contacto la tela y el líquido de remojar las alubias y espera a ver la magia en tu tela.

Dependiendo de las horas que dejes la tela en el tinte así obtendrás un tono u otro. Prueba con distintos trocitos de tela, en cada uno ve a apuntando el tiempo que ha estado a remojo y haz tu propia carta de color. Yo también lo haré y cuando lo tenga listo, actualizaré esta entrada.

¿No te parece realmente fácil?

Plantas y flores que tiñen: Isatis tinctoria (cultivo)

Hace mucho que tengo ganas de empezar a cultivar mis propias plantas tinctóreas. Y me voy a estrenar por todo lo alto, con una de mis preferidas, la isatis. Junto con el índigo, era la que más deseaba.

Ya tengo las semillas en mi poder, han sido un regalo que me ha hecho muchísima ilusión.

La isatis es una de las pocas plantas que nos regala color azul duradero. Un color precioso de verdad. Esta planta se cultiva desde la antigüedad para obtener el color azul a partir de sus hojas, que se trituran y dejan fermentar para obtener el tinte. Pero es que además se considera una planta medicinal.

¿Cómo se cultivan estas semillas?

El periodo de siembra al aire libre es en marzo, abril, mayo junio, septiembre y octubre, que son los de clima más suave. Su ciclo vital es bienal y se pueden poner a pleno sol.

Es una planta muy resistente y no suele tener enfermedades ni plagas. Crece en terrenos baldíos, en los bordes de las carreteras, en pilas de piedras Le gusta el clima mediterráneo. Tiene pinta de cultivarse muy fácilmente.

De momento voy a hacer un semillero … ¡ y la iremos viendo crecer si todo va bien!

Tinte de arándanos

Una de las partes más divertidas de ser tintorera es la experimentación y el disfrute del proceso…preparar tus telas, probar distintos tejidos…

Y no hay nada mejor para empezar a experimentar que probar cosas que tienes muy a mano y dan resultados espectaculares.

Tan importante, por cierto, es saber las que dan buen resultado como las que no. Y aquí voy a hacer un apunte que no tiene nada que ver con los arándanos ¿vale? El inciso es sobre la remolacha que a priori tiene gran cantidad de tinte, es super llamativa…ese tono tan intenso…pues no es nada estable. He hecho mucha investigación, he tintado mucho con ella…pues para mi es súper efímera…aunque haga un buen mordentado y ademas…tiende a desaparecer rápido al lavarla e incluso noto que se va desvaneciendo en la tela incluso guardada sin que le de La Luz y sin más lavados. Sólo aconsejo un tinte de remolacha cuando quieras usar el color que da para una sesión de fotos por ejemplo, pero para tener un color duradero…desde luego…a mi no me ha dado buenos resultados.

Y dicho esto… y dado que el objetivo es obtener un color estable, debemos ir a buscar materia que sea rica en taninos (hummmm…estoy pensando que debería escribir sobre los taninos). A lo que vamos, así de un modo un poco general es algo que ayuda mucho a fijar el tinte en nuestras telas. Las bayas son pequeños frutos ricos en taninos.

Vamos a hacer un tinte de arándanos y vamos a ver qué resultado obtenemos.

Para hacer el tinte pico bastante los arándanos para que sea más fácil que suelte el color y luego los cubro con bastante agua…no he medido las cantidades con exactitud, pero más o menos, habré usado unos 200 gramos de arándanos para un litro de agua. No quiero hacer grandes cantidades de tinte, sólo ver qué colores nos ofrece y cuánto duran. Y si me encantan… pues ya a lo grande.

Después lo caliento sin llevarlo a ebullición durante una hora más o menos. Este es el tinte a los 20 minutos de estar al fuego:

Pasada una hora considero que el tinte ya está listo, así que colador en mano, filtro el líquido y guardo el tinte para usarlo cuando necesite. Si lo hago pero creo que voy a tardar mucho en usarlo…lo congelo.

En cuanto tenga los resultados de color en las telas actualizaré esta misma entrada para poder tener todo bien ordenadito.

Edito aquí la entrada…ya tengo el tinte hecho, la tela seca y la tela lavada!!!!

Aquí tenemos la tela en pleno proceso de tintado…

Los colores que me ha dado son suaves porque no he utilizado muchos arándanos, nada más unos doscientos gramos. Si queremos que los colores sean más oscuros sólo tenemos que poner más cantidad de arándanos.

Los colores son suuuuuuuper bonitos!!! El color malva que aparece en la tela de arriba, me lo podía esperar más o menos…pero ¿qué me dices del verde?

Es un verde precioso, suave. Los colores parecen cremosos. Me han parecido una pasada de bonitos.

El rosa-malva de la primera tela es el color que he obtenido tiñendo la tela en el tinte directamente. La de color verde la he obtenido añadiendo al tinte una cucharada de bicarbonato, que hace que el ph del agua cambie, y por tanto afecte al color.

El mordentado

Es la base de una buena impresión botánica. Es el paso necesario donde todo comienza.

Mordentar nos va a permitir que las huellas y colores que dejamos en las telas permanezcan con nosotros mucho tiempo. Podemos teñir las telas sin mordentar, pero será como un amor de verano…al lavarlas todo el color se va a perder.

Antes de nada, incluso antes de mordentar, hay que lavar bien la tela por dos motivos, el primero es para eliminar las sustancias (apresto) que los fabricantes suelen aplicar a las telas. El segundo es que las telas naturales tienden a encoger un poco al lavarlas así que al margen de que tiñas o no…lo mejor si vas a confeccionar algo es que las laves bien.

Lo ideal…usar jabones naturales como el que yo uso, en escamas. Y aclarar muy bien tras el lavado. Si quieres rizar el rizo ya… haz un aclarado con vinagre, ayuda a eliminar los restos de jabón que hayan quedado en la tela.

Y ahora sí…ya podemos hablar del siguiente paso: El mordentado en sí mismo.

Antes de nada he de decirte que hay muchísimas formas de mordentar la tela y muchísimos tipos de mordientes, según el resultado que quieras obtener. Yo únicamente utilizo para mis telas mordientes naturales. Uno de los que mejor funciona es el alumbre (que puedes encontrar fácilmente casi en cualquier sitio).

Pesa tu tela en seco y calcula entre un 10 y un 15 por ciento de ese peso en alumbre.

Después prepara una olla (que no uses para cocinar, claro está… a ver si la vamos a liar :o) ) y pon suficiente agua como para cubrir la tela. Introduce el alumbre para que se vaya disolviendo y una vez disuelto, mete las telas previamente remojadas y déjalo cocer durante una hora, bien caliente pero sin llegar a hervir.

Y ya está!!!! No tiene más misterio la cosa. Ahora deja que se enfríe la tela en ese mismo agua y… o bien utilizas ya la tela y la tiñes…o la dejas secar para teñir en otra ocasión.

Tinte de aguacate

He probado muchos tintes y os puedo asegurar que pocos tintes me producen tanta felicidad como el del aguacate. Sólo de pensar en esta fruta se me va haciendo la boca agua…pero bueno, a lo que vamos.

No necesitas muchos para que te salga un buen tinte pero sí es cierto que unos seis o así es un buen número para empezar. Como doy por hecho que no te vas a zampar 6 de golpe y puedes tardar algún tiempo en juntarlos, te recomiendo ir congelándolos hasta que juntes los necesarios.

Puedes utilizar tanto la piel como los huesos. A mi no me gusta mezclarlo y suelo hacer los tintes por separado, de pieles o de huesos. El tinte de las pieles da un color rosa maquillaje cercano al marrón. El tinte de los huesos da un color rosa estupendo de intensidades variables según esté más o menos concentrado.

Lo primero que yo hago es dejar que se descongelen los restos de aguacate que tengo guardados y después los pico muy bien para que sea más fácil la salida de la materia tinctoria.

Una vez bien picado en trocitos pequeños lo metemos en un recipiente de litro o litro y medio de capacidad y lo llenamos de agua. Ahora vamos a ponerle una cucharada de bicarbonato y dejamos que suelte el tinte durante toda la noche. Si lo observamos al cabo de una hora vemos cómo el agua se va poniendo rojiza anaranjada.

Al día siguiente cocemos nuestra mezcla durante una hora y lo colamos. ¡Ya lo tenemos listo para teñir lo que queramos!


Journey

Parece increíble cómo pasa el tiempo. Hace ya tres años que comenzó mi aventura en el mundo de los tintes naturales y justo ahora que echo la vista atrás veo todo lo que ha pasado.

Durante este tiempo he estado experimentando con cada hoja, flor o elemento vegetal que caía en mis manos para ver qué color dejaba en mis telas y durante cuánto tiempo.

Han sido tres años con grandes emociones en los que han nacido proyectos y colaboraciones muy bonitos. Y así es como quiero que continúe. Tengo tantos planes para esta próxima temporada…