Tinte de arándanos

Una de las partes más divertidas de ser tintorera es la experimentación y el disfrute del proceso…preparar tus telas, probar distintos tejidos…

Y no hay nada mejor para empezar a experimentar que probar cosas que tienes muy a mano y dan resultados espectaculares.

Tan importante, por cierto, es saber las que dan buen resultado como las que no. Y aquí voy a hacer un apunte que no tiene nada que ver con los arándanos ¿vale? El inciso es sobre la remolacha que a priori tiene gran cantidad de tinte, es super llamativa…ese tono tan intenso…pues no es nada estable. He hecho mucha investigación, he tintado mucho con ella…pues para mi es súper efímera…aunque haga un buen mordentado y ademas…tiende a desaparecer rápido al lavarla e incluso noto que se va desvaneciendo en la tela incluso guardada sin que le de La Luz y sin más lavados. Sólo aconsejo un tinte de remolacha cuando quieras usar el color que da para una sesión de fotos por ejemplo, pero para tener un color duradero…desde luego…a mi no me ha dado buenos resultados.

Y dicho esto… y dado que el objetivo es obtener un color estable, debemos ir a buscar materia que sea rica en taninos (hummmm…estoy pensando que debería escribir sobre los taninos). A lo que vamos, así de un modo un poco general es algo que ayuda mucho a fijar el tinte en nuestras telas. Las bayas son pequeños frutos ricos en taninos.

Vamos a hacer un tinte de arándanos y vamos a ver qué resultado obtenemos.

Para hacer el tinte pico bastante los arándanos para que sea más fácil que suelte el color y luego los cubro con bastante agua…no he medido las cantidades con exactitud, pero más o menos, habré usado unos 200 gramos de arándanos para un litro de agua. No quiero hacer grandes cantidades de tinte, sólo ver qué colores nos ofrece y cuánto duran. Y si me encantan… pues ya a lo grande.

Después lo caliento sin llevarlo a ebullición durante una hora más o menos. Este es el tinte a los 20 minutos de estar al fuego:

Pasada una hora considero que el tinte ya está listo, así que colador en mano, filtro el líquido y guardo el tinte para usarlo cuando necesite. Si lo hago pero creo que voy a tardar mucho en usarlo…lo congelo.

En cuanto tenga los resultados de color en las telas actualizaré esta misma entrada para poder tener todo bien ordenadito.

Edito aquí la entrada…ya tengo el tinte hecho, la tela seca y la tela lavada!!!!

Aquí tenemos la tela en pleno proceso de tintado…

Los colores que me ha dado son suaves porque no he utilizado muchos arándanos, nada más unos doscientos gramos. Si queremos que los colores sean más oscuros sólo tenemos que poner más cantidad de arándanos.

Los colores son suuuuuuuper bonitos!!! El color malva que aparece en la tela de arriba, me lo podía esperar más o menos…pero ¿qué me dices del verde?

Es un verde precioso, suave. Los colores parecen cremosos. Me han parecido una pasada de bonitos.

El rosa-malva de la primera tela es el color que he obtenido tiñendo la tela en el tinte directamente. La de color verde la he obtenido añadiendo al tinte una cucharada de bicarbonato, que hace que el ph del agua cambie, y por tanto afecte al color.

El mordentado

Es la base de una buena impresión botánica. Es el paso necesario donde todo comienza.

Mordentar nos va a permitir que las huellas y colores que dejamos en las telas permanezcan con nosotros mucho tiempo. Podemos teñir las telas sin mordentar, pero será como un amor de verano…al lavarlas todo el color se va a perder.

Antes de nada, incluso antes de mordentar, hay que lavar bien la tela por dos motivos, el primero es para eliminar las sustancias (apresto) que los fabricantes suelen aplicar a las telas. El segundo es que las telas naturales tienden a encoger un poco al lavarlas así que al margen de que tiñas o no…lo mejor si vas a confeccionar algo es que las laves bien.

Lo ideal…usar jabones naturales como el que yo uso, en escamas. Y aclarar muy bien tras el lavado. Si quieres rizar el rizo ya… haz un aclarado con vinagre, ayuda a eliminar los restos de jabón que hayan quedado en la tela.

Y ahora sí…ya podemos hablar del siguiente paso: El mordentado en sí mismo.

Antes de nada he de decirte que hay muchísimas formas de mordentar la tela y muchísimos tipos de mordientes, según el resultado que quieras obtener. Yo únicamente utilizo para mis telas mordientes naturales. Uno de los que mejor funciona es el alumbre (que puedes encontrar fácilmente casi en cualquier sitio).

Pesa tu tela en seco y calcula entre un 10 y un 15 por ciento de ese peso en alumbre.

Después prepara una olla (que no uses para cocinar, claro está… a ver si la vamos a liar :o) ) y pon suficiente agua como para cubrir la tela. Introduce el alumbre para que se vaya disolviendo y una vez disuelto, mete las telas previamente remojadas y déjalo cocer durante una hora, bien caliente pero sin llegar a hervir.

Y ya está!!!! No tiene más misterio la cosa. Ahora deja que se enfríe la tela en ese mismo agua y… o bien utilizas ya la tela y la tiñes…o la dejas secar para teñir en otra ocasión.